Escrito por 17:03 Análisis, Artículos

Jade’s Ascension, talento de la mano de Papas con Mojo

El estudio canario Papas con Mojo de la mano del programa PlayStation Talents nos sorprende con este divertido y fresco shoot’em up, el cual hemos tenido el placer de probar en nuestra PlayStation4.

El arte de ir al grano

Jade’s Ascension es un sencillo shoot’em up en el que encarnamos a un personaje (a elegir entre seis distintos) que debe superar una prueba para alcanzar el trono de emperador de Mojolonia. Esta prueba consiste en ascender por una serie de pisos con el objetivo de alcanzar la sala más alta de la torre; momento en el cual conseguiremos nuestro ansiado trono de poder (al superar el piso 100).

Cada uno de estos pisos consistirá en una sala donde aparecerán enemigos los cuales tendremos que derrotar para pasar al siguiente nivel. Los habrá de distinto tipo, algunos defensivos que lanzarán escudos o hechizos para proteger a los demás; otros ofensivos que nos atacarán sin descanso. Entre medias de algunos pisos de combate existe la posibilidad de acceder a un par de tiendas donde podremos hacernos con poderes permanentes o con utensilios de un solo uso (escudo, torres de disparos…).

Algo de alabar en este título es lo rápido que empiezas a jugar. Desde que enciendes la consola tardas un par de minutos en estar destruyendo bichos en la torre. Esto unido al sencillo manejo que tiene hace que encuentres rápido la diversión que transmite su gameplay. Con estas característica hace que sea un buen juego para echar de vez en cuando partidas rápidas; e inlcuso una buena elección para jugar con alguien que tenga poco rodaje con videojuegos (cuenta con un modo cooperativo de hasta 4 jugadores).

Shoot, run… and shoot again

Entre los poderes permanentes hay tres tipos: aumento de vida, aumento de rango y aumento de número de disparos. Mi consejo si tenéis algún problema con la dificultad (no deberíais) es que mejoréis el número de disparos al máximo en primer lugar; ya que es el que más ayuda a la hora de eliminar enemigos fácilmente. Entre los de un solo uso existen escudos, torres que lanzan bolas de fuego (especialmente útil estas para acabar con enemigos con escudos)…

La jugabilidad es bastante simple, manejarás ambos joystick, el izquierdo para moverte y el derecho para disparar. Podrás hacer una especie de dash o deslizamiento con L1 que te ayudará a salir de algún apuro cuando te arrinconen los enemigos. Básicamente no dejarás de disparar, salvo cuando estés acorralado y necesites moverte algo más deprisa a otro lado de la habitación (mientras disparas vas más lento). Como consejo, me ha resultado especialmente útil moverme por los bordes de la plataforma, rodeando a los enemigos y cambiando de dirección cuando te cierren el paso (todo esto sin dejar de disparar).

Teniendo un poco en cuenta la mecánica shoot’em up, la sensación de movimientos del personaje me ha recordado a los niveles en los que manejábamos a Sparx en el juego Spyro 2: Ripto’s Rage! (PlayStation1, 1999). Incluso salvando las distancias en alguna ocasión (sobre todo en las primeras partidas cuando me costaba algo más) me he sentido como en la torre donde asciendes en una plataforma de God of War; en la cual no paran de salir enemigos a los que Kratos y Atreus tienen que dar muerte sin descanso.

Las torres elementales

Como hemos dicho alcanzar el piso 100 (aunque puedes continuar subiendo) para conseguir el trono es algo relativamente sencillo, que te llevará entre una hora u hora y media. Sin embargo, el asunto cambia cuando visitas las torres elementales. Estas aparecen aleatoriamente en los pisos de descanso y puedes entrar en ellas para intentar completarlas. Aquí el grado de dificultad aumenta, existiendo varios tipos de enemigos con distintos ataques y que te pueden causar estados alterados.

Existen cuatro torres elementales (madera, agua, fuego, tierra) las cuales alargan la jugabilidad del título así como reducen la repititividad. Cada una de ellas posee su propio escenario, su propia música y sus propios enemigos; todos ellos en concordancia con la temática del elemento. Esto se hace notorio sobre todo en los monstruos que aparecen, por ejemplo en la torre del agua tendremos un par de monstruos ofensivos (un sapo que se mueve rápido y ataca a media distancia, y un ermitaño que resiste más ataques y golpea en distancia corta); y otro que hace las veces de support (creando burbujas que ralentizarán nuestros movimientos). Y como no, tendréis alguna sorpresa a modo de final boss que os gustará bastante si estáis disfrutando del juego.

Mi consejo para las torres elementales (sobre todo al principio cuando tengas menos experiencia) es que consigas un par de puntos de vida extra y el disparo doble o triple en la torre básica antes de acceder a ellas. Créeme que lo agradecerás para avanzar el máximo posible, ya que el juego no cuenta con guardados o segundas oportunidad. Si mueres, mueres y a volver a empezar.

La sencillez siempre gana

El juego cuenta con unos grafismos y una paleta de colores bastante alegres, tanto de enemigos como de personajes y escenarios. Los diseños son sencillos, diferentes entre sí y congruentes con el lugar donde te encuentres. En cuanto a la elección de personajes, no vas a notar una diferencia más allá del aspecto estético. Mi favorita sin duda es Mei Ling, cuya manera de levitar mientras dispara y de moverse por el escenario me recuerda a la de los personajes del anime Dragon Ball Z.

Respecto al apartado sonoro, el tema principal es muy sencillo y cortito, y se repite durante una y otra vez. Pero realmente es una melodía tan suave que en ningún momento se me ha hecho repetitiva, y eso que he llegado a jugar tramos de un par de horas seguidas en la torre básica. Como mencionamos con anterioridad, las torres elementales tienen sus propios temas de un estilo similar aunque más temático, por ejemplo en la torre de madera es algo más zen. Y al igual que ocurre con la melodía básica ninguna de estas se hace repetitiva.

En cuanto a la distribución de menús, estos son muy sencillos y no tienen apenas contenidos. Incluso al principio es fácil que salgas de tu partida a la pantalla inicial casi sin darte cuenta y volviendo a tener que empezar desde el piso uno; ya que se echa en falta un ¿estás seguro que quieres salir de la partida?. Y hablando de cosasa que he echado de menos, me habría gustado ver una escena cuando alcanzas la sala 100 con tu personaje sentado en el trono, o algo del estilo; más allá de la animación del trofeo de PlayStation 4.

Por lo demás ha sido un placer conocer este título que entra de lleno en mi lista de juegos para viciar con amigos durante las sobremesas; gracias a su sencillez, rapidez y posibilidades cooperativas.

Gracias a PlayStation por cedernos una clave de este juego

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