Las cartas están sobre la mesa, después de un E3 atípico por la situación en la que estamos, las principales compañías ya han mostrado sus puntos fuertes de cara a que a final de año, cambiemos de generación.

Un momento crítico para muchos, dado que es un buen momento para plantearse dar el salto a una nueva consola y a un nuevo catálogo; pero los monetes hemos venido aquí a dar nuestra opinión después de reflexionar durante las últimas semanas.

Alexrol

Suelo evitar jugar a juegos de salida y también a consolas de salida. Desde hace un tiempo me he dado cuenta de que el tiempo es finito y no puedo con todo. Por lo tanto, se van acumulando los juegos más y más… hasta que mi cabeza colapsa y lo dejo todo a medias. Por lo tanto, no tengo la necesidad de cambiar de consola ahora mismo cuando tengo un catálogo tan amplio de juegos pendientes de terminar. Si bien es cierto, que cierto bombazo podría hacerme cambiar de opinión, como por ejemplo un nuevo KH o la salida de FFXVI; pero de momento descarto el salto a la nueva generación de salida.

Más allá del amplio catálogo de pendientes, últimamente tengo miedo de comprar una consola de salida, salen con defectos, mala ventilación y mucho ruido. Es un hecho que ha pasado en las anteriores generaciones y dudo que en esta vaya a cambiar. Bajo mi punto de vista, siempre hay que esperar a una revisión (por mínima que sea) antes de comprarla, dado que mejoran algo, ya sea una rebaja en el ruido por ejemplo.

En cuanto a la consola es la primera generación que no lo tengo claro, creo que GamePass es un punto de inflexión que hará cambiar el panorama de los videojuegos esta generación. El hecho de pagar una suscripción que te da los juegos el día de salida, sin tener que desembolsar aproximadamente 60€ es algo que atrae muchísimo. Si que es cierto que todo no sale en GamePass pero ya es un dinero que te “ahorras”. Siempre he sido de Playstation pero creo que esta vez tendré que pensarlo mucho antes de dar el salto, dado que las políticas que tienen, no me están atrayendo nada de nada.

Es la primera vez que tengo nervios por la nueva generación y a ver que nos ofrecen las compañías, al final, los que salimos ganando al tener variedad somos los jugadores.

Jon

No. Aún no cambiaré de generación. Y no es por falta de hype, si hubiese querido dejar llevarme por esto lo habría hecho, ya que hay varias cosillas que me interesan mucho. Spiderman, Ratchet, Demon’s Souls, Horizon… Como veis, si fuese a dar el salto lo haría de primeras con PS5. La cuestión es que aún me falta mucho catálogo interesante de PS4 para jugar, soy usuario reciente de game pass para PC y tengo también la Switch por ahí.

Esto unido a la promesa de ambas compañías de mantener cierta actividad en sus consolas próximamente “obsoletas”, harán que tarde en cambiar de generación. Lo más probable es que me haga con PS5 entre su primer y segundo año de vida, la fecha límite sería la salida de Final Fantasy VII Remake Parte 2 (ya nos conocemos). Con Series X no lo tengo muy claro, pero lo normal es que tarde algo más en llegar. Aunque tampoco descarto que me deje llevar por el fervor y comprar alguna de las dos bestias antes de lo previsto, si mi cartera me lo permite claro está. 

Javier

Cada jugador tiene una forma muy particular de acercarse a los videojuegos. En mi caso, nunca he sido una persona que necesite jugar a las cosas el día de salida y suelo controlar bastante mis impulsos. Y como mi economía tampoco es la mejor del mundo, mi ritmo de adquisiciones siempre suele estar algo desfasado con respecto a la actualidad. Llevo desde 2013 sobreviviendo a base de los indies que mi PC puede soportar, una PS3 con decenas de juegos por completar y algunas portátiles que siempre captan mi atención.

De hecho, hace solo unos meses que adquirí mi PS4 Slim. Y estoy la mar de satisfecho con mi compra. Puedo disfrutar de un enorme catálogo de juegos forjados durante años a un coste irrisorio. Llevo unos 60 euros invertidos y tengo ya 7 magníficos títulos en mi biblioteca con los que disfrutar durante miles y miles de horas. Sintiéndolo mucho, esta nueva generación parece que apuesta mucho por la forma y no por el contenido. Por la técnica pero no por el arte. Con lo que, al menos de momento, voy a ir recolectando todas las joyas que he ido perdiendo antes de lanzarme a por un nuevo tesoro.

Kevin

Sinceramente, no creo que vaya a cambiar de generación cuando ni siquiera tengo consolas de esta generación más allá de Nintendo Switch, ya que igual que mi compañero Javi, no tengo los recursos económicos. Aprovecharé esta oportunidad para conseguir una PS4 Slim y poder disfrutar de algunos juegos que tengo. Mientras, me sigo moviendo en un mundo más retro. Hace poco adquirí mi primera GameCube, a punto de tener una Wii, mirando de obtener la SNES e intentando revivir mi PS2, por lo que aún tengo bastante catálogo del que disfrutar. Asimismo, si tengo la oportunidad de hacerme con una consola next-gen, sería Xbox Series X.

Como he ido transmitiendo en algunos podcast, siento que Sony ha hecho las cosas deprisa y corriendo. Demasiados rumores con sobrecalentamiento, problemas a la hora de desarrollar, cambios a última hora. De hecho, la retrocompatibilidad es un aspecto que me llama mucho, cosa que Xbox me la ofrece. Nunca he disfrutado el mundo de Microsoft a lo que videojuegos se refiere. Y esta ha sido contraria a Sony. Presentó el diseño de la consola a finales de 2019 y ha ido actualizando respecto a esta poco a poco. Un diseño más minimalista que el monstruo de PS5. Además, el Game Pass ofrece un catálogo increíble, que junto a la reciente adquisición de ZeniMax Media, pueden ofrecer un catálogo inmenso a la nueva consola.

Resumiendo, mucha cantidad, potencia, y una paciencia, haciéndolo despacio con buena letra, que denota una calidad a esta nueva consola son los aspectos que considero que harán de Xbox Series X la dominante de esta generación y mi posible compra.

Adrián

La nueva generación empezó con mucha ilusión y, poco a poco, se ha ido diluyendo entre conferencias insulsas y datos a cuenta gotas. No es problema de lo que quieren vender como nueva generación es más bien que todos esos conceptos, teraflop o discos duros de accesos rápidos, son conceptos con los que llevo conviviendo muchos años al jugar en PC. No me interesan los teraflops o las cargas rápidas porque hace casi 6 años que ya disfruto de las bondades de una gráfica por encima de una consola o un SSD capaz de cargar juegos en segundos. Sabiendo esto es donde intento poner en una balanza todo lo mostrado y me pregunto: ¿compensa la nueva generación teniendo un PC para jugar?

Microsoft lo está haciendo muy bien con cada pequeño paso que da y aunque Xbox Series S me parece quedarse a medias de todo, entiendo el movimiento. La compañía de Redmond sabe que su talón de aquiles son los exclusivos y lo está intentando compensar con la compra de estudios que refuercen este punto y con servicios como Gamepass; servicio que, por otra parte, también se puede disfrutar en PC. Otro motivo más para no moverme de plataforma. Por su parte Sony sabe que, aunque adolece de un PS Now insulso que no puede competir con Gamepass, tiene franquicias de peso, juegos que pueden atraer a cualquier jugador hasta su consola. Sin embargo, la salida simultánea de exclusivos en las dos generaciones (más los rumores de la llegada de varios de sus títulos a PC) me llevan a plantearme otra vez la misma pregunta: ¿para qué voy a dar el salto?.

Ahora estoy diciendo esto, pero seguro que un buen Plan Renove hace que llegue a casa una consola de color blanco, por sus exclusivos. ¿Y si no? Tardaré en dar el salto, mínimo un año, cuando haya suficientes títulos para que merezca la pena la compra. ¿Para todo lo demás? Mi querido ordenador.

Mikel

El dilema de las redes nos muestra lo fácil que es influenciar en nuestras capacidades cognitivas a través de las redes sociales y las nuevas tecnologías. Y lo malas que son todas las compañías que han convertido a los adolescentes en ciberadictos. Pobres. Todo ello producido por Netflix, plataforma que, salta la sorpresa en Anoeta, hace exactamente lo mismo. Nuestra mente de homo sapiens no está preparada para los estímulos continuos que recibe. Por ello, no nos queda otra que asumir la responsabilidad y diferenciar cuando nos quieren tomar el pelo.

Con la nueva generación antzeko parecido. Una vez tragadas todas las conferencias (estoy de acuerdo con los adjetivos que usa Adrian) mi cerebro a prueba de provocaciones infantiles no ha caído todavía en la trampa. Las ganas de comprar las nuevas consolas duran lo que dura cada anuncio. Unos minutos después, si te he visto no me acuerdo. Pero no olvidemos que las compañías saben lo que hacen y la carne es débil. Por lo que tampoco niego rotundamente que, en un arrebato de ludópata consumista, adquiera aquella que me ofrezca algún exclusivo. De mientras, Gabe Newell wins.

Santiago – The Times They Are A-Changin’

Los cambios generacionales se presentan ante la comunidad de videojugadores como uno de los acontecimientos más ilusionantes a la par que excitantes. En lo personal, me aburren soberanamente. Hasta ahora siempre he caminado de la mano de las consola de Sony, pero ello ha cambiado. Comenzaré la generación cuando me apetezca, cuando lo vea necesario, pero será con Xbox Series S. No necesito máquinas que reproduzcan 4K ni toda esa parafernalia técnica. Solo quiero jugar, y gracias a Series S voy a poder hacerlo a precio de derribo. Os confieso que, en su momento, Microsoft regaló Lost Odyssey, el auténtico Final Fantasy XIII, y desde entonces barruntaba el comprar una Xbox solo por ese título. Creo que no esperaré más. Quizás a lo largo de la generación termine comprando una Playstation 5, pero ni de broma volverá a ser una consola de Sony mi opción preferente. Mientras tanto, sigo esperando la llegada del Elegido a las consolas de Nintendo occidentales…

Los tiempos están cambiando…

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Ingeniero informático en proceso y escritor frustrado. Me forjé con las portátiles y todavía sigo con ellas. Estoy en esta tripulación para poder narrar mis aventuras como jugador y divagar sobre esta preciosa industria. En la actualidad soy entrenador de los Alas Nocturnas y maestro de la Llave Espada a tiempo parcial.

Con un mando entre las manos desde el 92. Crecí con un dragón morado, un erizo azul y un fontanero que no se dedica a la fontanería. De mayor intenté comerme la tarta... pero era mentira. Retarme a un duelo de insultos puede ser una decisión mortal. Y por si fuera poco, dirijo una isla de monos... por lo que de mayor ¡quiero ser un gran pirata!.

Abogado. Ex-nadador frustrado. Escribiendo sobre cosas y videojuegos con unos monos que me encontré por la red. Bienvenidos al rincón de pensar.

Un oso (jacoso) varado en una isla de monos.

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