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Videojuegos y las marcas: Hablando de Assassin’s Creed Valhalla

Hace unos días Ubisoft nos enseñaba, a través de un arte conceptual, de qué iba a tratar su nuevo juego.  Nuestra mente ya estaba presa de dicha imagen, un vikingo, un barco dispuesto a desembarcar y una batalla con un castillo en llamas de fondo. La publicidad y las redes sociales hicieron el trabajo restante y todos teníamos ganas de ver ese tráiler al día siguiente. Como toda cita, teníamos que ser puntuales y Ubisoft nos convocaba a las 17:00 para ver el nuevo Assassin’s Creed sobre vikingos, VALHALLA.

¿Historia o ficción?

Se tiende a representar la Edad Media como un tiempo oscuro de reyes y feudalismo donde la violencia, la guerra y la religión eran el ingrediente principal. El tráiler no pudo ser menos y mezcló todos los ingredientes para crear una imagen final que impulse nuestras ganas para jugar al videojuego, es decir, que pasemos por caja. La mitología nórdica y el cuervo, el parecido entre nuestro protagonista y Ragnar Lodbrok, la hoja oculta y el credo de los asesinos, el rey Alfredo y su narración, sin podernos olvidar de esa escena donde el guerrero mira al rey, erguido en la colina como si de un predecesor de Napoleón se tratase, y éste da la orden de ejecutar a nuestro vikingo con un simple movimiento de mano. Ubisoft trata de vendernos la época como si fuera una lavadora, apela a nuestros sentimientos caricaturizando una época histórica a través de imágenes fuertes sabiendo, porque lo sabe, que las imágenes harán su efecto. Tal y como establece el credo de los asesinos, “nada es verdad y todo está permitido”.

Y aquí estamos los consumidores pensando, o eso creemos, si compraremos el producto de Ubisoft o no. Los productos hace mucho tiempo que dejaron de ser productos y pasaron a ser representaciones de ideas, estilos de vida. A través de Assassin’s Creed, Ubisoft nos ofrece la oportunidad de formar parte de un periodo histórico y sus circunstancias con una ambientación, por qué no decirlo, espectacular. No obstante, los jugadores somos los que debemos decidir lo que queremos: una historia que sea lo más cercana posible a la verdad sobre el periodo en cuestión, los vikingos en este caso; o una historia, entre la ficción y la realidad, que no nos complique mucho la vida y que nos permita pasar un buen rato en la piel de un vikingo. Las opciones no son mejores ni peores, son lo que son, elecciones del consumidor. Eso sí, no olvidemos que siempre es posible orientar los gustos del consumidor sin que éste se entere.


¿Somos conscientes los consumidores?

Daniel Kahneman, Premio Nobel de Economía, diferencia dos sistemas de pensamiento: Sistema 1 y Sistema 2. El Sistema 1 opera de manera rápida y automática, es decir, es intuitivo; y el Sistema 2 sería el yo racional, consciente, que hace elecciones y decide qué pensar. Podríamos usar la analogía que hace Jonathan Haidt, psicólogo social americano, en la misma línea y describir al ser humano como un jinete (Sistema 2 – racional) al mando de un elefante (Sistema 1 – intuitivo). Y todos los lectores pensarán: pero, ¿qué tiene que ver esto con el credo de los asesinos? Como explica Kahneman en su libro “Pensar rápido, pensar despacio”, el cerebro es una máquina asociativa y no nos damos cuenta de que, desde el arte conceptual lanzado por Ubisoft, nuestra mente automáticamente ha establecido una secuencia temporal y una relación causal entre los siguientes dos conceptos, Assassin’s Creed y Vikingos. Estamos ante una estrategia de marketing de manual ejecutada a la perfección por parte de Ubisoft abarcando un sector enorme del mercado, manteniendo a los fans de la saga y atrayendo a todos aquellos jugadores, viejos o nuevos, que estén interesados en los vikingos y en la mitología nórdica. También podría ser que estén aprovechando el tirón de series como Last Kingdom o Vikings, llamémoslo casualidad por ahora.


Ubisoft y el marketing.

Ubisoft es una compañía con muchos años de historia detrás con presencia en decenas de países a lo largo del globo, y como todas las compañías con esta trayectoria ha despertado multitud de emociones y sentimientos a lo largo de los años. A la hora de realizar un análisis crítico de la industria, uno de los factores que deberíamos tener en cuenta es la diferencia entre una compañía como Ubisoft con un sinfín de frentes abiertos con las escopetas cargadas frente a una compañía recién salida del horno que juega con otras reglas. ¿Qué tipo de incentivos tiene Ubisoft en comparación con un creador particular o una empresa de tres trabajadores? Ya que para esto necesitaríamos otro artículo, diremos que: diferentes incentivos, diferentes consecuencias. Por ello, aunque resulta imposible contentar a todos, es inevitable que me surjan dudas al analizar el lanzamiento de su próximo juego, Assassin’s Creed Valhalla, en el que no ha tomado muchos riesgos y ha seguido haciendo lo que venía: sacar títulos triple A con unas mínimas ventas aseguradas que permitan seguir triunfando a la compañía y por qué no, a la espera de que un nuevo artista e innovador en el equipo nos sorprenda, aunque sea a algunos, con algo nuevo.

“Entender una pregunta es tener ya media respuesta”.

Pensando en este artículo y reflexionando sobre la influencia de la historia y la representación de ésta en los videojuegos, me llegó una recomendación para jugar a Expeditions: Viking. Se trata de un título aparentemente cuidado sobre la expansión de los pueblos escandinavos en el que, debido al fallecimiento de tu padre, pasas a dirigir un clan vikingo. ¿Cuál es el objetivo de Logic Artists, un estudio independiente que desarrolla RPGs? La respuesta, a veces, tiene que ser no sé, pero no le quitaré ojo a sus próximos lanzamientos.

En conclusión, a través de la presente reflexión, y mientras disfrutamos de los videojuegos y de las experiencias que nos ofrecen, solo existe una intención: pensar y hacernos preguntas sobre el futuro de nuestro arte. Y así, plantar cara a las compañías que tratan de educarnos en ese consumismo frenético y vistoso para no acabar como los osos búlgaros que todavía bailan cuando ven a un ser humano, o sí.

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Abogado. Ex-nadador frustrado. Escribiendo sobre cosas y videojuegos con unos monos que me encontré por la red. Bienvenidos al rincón de pensar.

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