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Análisis

Hades | Primeras Impresiones

No puedo hablar de Hades sin mencionar al equipo de desarrollado que hay detrás. Supergigant Games son los autores de obras tan destacables como Bastion, Transistor y uno de mis juegos favoritos de todos los tiempos: Pyre. Dejando las opiniones a un lado, creo que es justo reconocer que los tres gozan de una cuidadísima banda sonora, un estilo artístico único y una pequeña vuelta de tuerca en lo que a jugabilidad se refiere.

Pero lo más impactante siempre es su forma de hacer las cosas. Su toque personal a la hora de enlazar lo visual con lo sonoro para darnos aventuras únicas y memorables. En este nuevo proyecto han conseguido implementar todo eso que les hace diferentes en un género tan común como son los roguelike. Y no les ha podido quedar un mejor resultado.

Bajar al infierno no será tan fácil

Hades se construye sobre las bases más fundamentales de este género. Mazmorras generadas aleatoriamente, farmear recursos para mejorar al personaje y un largo etcétera. En ese sentido, los que seáis asiduos a esta clase de juegos vais a sentiros como en casa. A pesar de su estado de early acces, encontraréis todos los elementos necesarios para una experiencia divertida.

El eje central que lo diferencia del resto es su núcleo jugable, una endiablada mezcla entre frenetismo y pensamiento estratégico que hacen que cada intento por escapar del infierno sea un mundo de posibilidades. Pero antes de destripar todos los elementos que afectan a su jugabilidad, vamos a evaluar el envoltorio en que se nos entrega este título.

Hades es un roguelike que toma como punto de partida la mitología griega. Por lo que personajes como Poseidón, Zeus o Afrodita serán habituales en nuestra aventura. Aunque aquí debo hacer una aclaración sumamente importante: El juego no se toma esta ambientación a la ligera. No se han quedado en la superficie de estos mitos, si no que han escarbado para rescatar detalles, personajes y referencias que dejarán satisfechos a los más curiosos.

Controlaremos a Zagreo, príncipe del Inframundo e hijo de Hades, quien un buen día decide escaparse de allí ascendiendo por diferentes mundos para llegar hasta el Olimpo, donde los dioses le esperan. Esta es la excusa argumental en la que se sostiene para colocar sobre la mesa toda una serie de mecánicas que se relacionan entre sí de forma satisfactoria.

Antes de realizar nuestra escapatoria, deberemos escoger entre una de las armas que nuestro padre guarda con cautela. Aquí es donde comienza la magia. Elegiremos entre una espada, una lanza, un escudo, un arco y una ametralladora. Y aunque sobre el papel, cinco armas parecen pocas, todas ellas se sienten como pequeños universos independientes.

El juego está mucho más cerca de ser un hack and slash que un roguelike al uso. Da igual el arma que elijas, vas a tener que moverte y coordinarte con velocidad si pretendes sobrevivir. Todas ellas tienen opciones para atacar en grandes áreas y varias formas de utilizarlas gracias a sus alternativas de golpeo y sus transformaciones. No importa el estilo de juego que uses para tratar de escapar del Inframundo, vas a encontrar un arma que se ajuste a tus necesidades a la perfección.

Lo interesante llega cuando nos topamos con las bendiciones. Los dioses del Olimpo nos prestarán su ayuda en forma de mejoras. Ofrecerán hasta 3 de forma aleatoria que pueden modificarnos desde el ataque básico hasta otorgarnos pasivas. El estilo de las mejoras varía en función del dios con el que hablemos. Por ejemplo, con Dionisio obtendremos efectos de veneno, mientras que con Artemis conseguiremos probabilidad de golpes críticos. O la extraña Caos, quien ha cambio de perjudicarnos durante un par de habitaciones nos ofrecerá unos bonificadores muy interesantes.

Lo bonito de Hades es lo particular que resulta en cada intento de escape. Los dioses disponen de una serie de bendiciones que harán que cambies de estilo de juego por completo si pretendes sacarles el mayor rendimiento a tus herramientas. Pero en general, aquí se premia la agresividad, los reflejos y la toma de decisiones. Y para los que os gusten los jefes exigentes podéis estar tranquilos. Que vais a sudar la gota gorda hasta que les pilléis el tranquillo, porque se las traen. La Hidra de huesos se ha colado en mis pesadillas varias veces ya.

Con lo que, por un lado, tenemos un título con una jugabilidad desenfrenada, una amplia variedad de opciones de juego y muchas variables que alteran la run por completo. Y todo esto es tan solo una parte de la grandeza de este. Aun así, el núcleo jugable es muy sólido para ser un early, exceptuando algún que otro ajuste de balanceo que encima se encargan de parchear a menudo. Pero el envoltorio donde viene este regalo es absolutamente magistral.

A nivel sonoro el juego está a otro nivel. Una rápida visita a su lista de reproducción oficial de Youtube basta para darse cuenta del tiempo que han invertido en que todo suene, nunca mejor dicho, como venido de los mismísimos dioses. Los temas vocales no tienen rival. Y las melodías de combate son, en mi opinión por supuesto, de lo mejor que hemos tenido en este 2019. Me faltan manos para aplaudir el pedazo de trabajo que ha hecho Darren Korb y su equipo.

A nivel visual goza de un estilo único y bien rematado que se hace notar con un solo vistazo a las capturas que os he dejado. Pero no puedo pasar por alto el diseño de sus personajes. Donde tratan de alejarse de las clásicas representaciones que hemos visto mil veces de estos dioses y tratan de darles un giro personal muy reconocible. Si eso lo juntamos al doblaje y la pronunciación tan marcada que tiene cada uno, el resultado es un título solvente tanto en lo narrativo como en lo jugable.

Y quiero hacer un pequeño hincapié en esto: Si, el juego tiene historia. No, tampoco es lo más importante ni creo que venga a revolucionar nada. Pero han sido muy listos en la forma de enfocarla. A la que lo piensas un momento, la mitología griega está llena de relaciones familiares complicadas entre hermanos, primos, sobrinos, tíos… Es el escenario perfecto para plantearnos un drama de familia disfuncional como el que vivimos en Hades.

A lo largo de los varios intentos de escape iremos manteniendo conversaciones con diversos personajes que nos irán ampliando un poco el contexto en el que estamos. Donde, como he dicho antes, la forma de expresarse de cada dios o las diferentes pullas que se van soltando entre ellos, a menudo, nos sacarán más de una sonrisa.

Yo entiendo que exista cierta reticencia a los juegos en early. Creedme, yo también soy como vosotros. Pero si una empresa me ha demostrado que se puede confiar en ella es Supergigant Games. Hades, con su particular forma de hacer las cosas, ha entrado rompiendo todas mis listas y se ha colocado en un puesto muy alto como favorito. Ahora, si me disculpáis, voy a intentar escapar del Inframundo. Otra vez.

Ingeniero Informático en proceso y autoproclamado maestro Pokémon. En mi tiempo libre soy entrenador de los Alas Nocturnas. En esta web podrás leer mis experiencias como jugador. También puedes encontrarme en @ItsAkiraKurusu

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