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Noir, aliens y dosis de cariño

La mafia domina las calles… pero Timothy las controla. Que llegen los aliens, solo es un día más en la oficina.

Cuando me llegó un correo de WildSphere, mi mente ya estaba trabajando para juntar las letras adecuadas que le hiciese justicia a Timothy VS the Aliens. En seguida me di cuenta de algo: hacía tiempo que no jugaba a este título y además había un factor externo que podía influir en mis palabras. No lo voy a negar, le tengo muchísimo cariño a este estudio y a los miembros que lo conforman. Es un cariño que nace de la admiración por sus proyectos y se expande cuando conozco a los rostros que hay detrás de unos cuantos arrobas. Por lo tanto, no puedo decir que sea totalmente parcial en este asunto, negarlo sería mentirme a mí mismo y sobre todo, a ti, que estás leyendo esto.

Por ello, decidí dejar a un lado el formato de análisis, a sabiendas de que son una herramienta casi vital para este tipo de estudios, y centrarme en algo que valoro por encima de todo, como lector y como redactor: disfrutar del juego y trasmitiros que hay más allá del aporreo de cuatro o cinco botones hasta que sale una pantalla de créditos. Así es como el texto cogió forma por sí mismo, con alguna que otra ayuda del corrector (no lo voy a negar) pero con una cierta facilidad que había olvidado después de mucho tiempo sin sentarme a escribir tras tener un mando entre las manos. Por suerte para mí, este texto no se ha quedado en blanco y negro.

Timothy, cazador de aliens.

Encarar un primer proyecto es complicadísimo (nótese el -isimo en el adjetivo). Como programador me he enfrentado muchas veces a un lenguaje nuevo, a un framework que no conocía o incluso al frío y desolador trayecto que es escuchar a un cliente que no sabe lo que quiere. Este arduo camino, forjado a base de sin sudores, me hace valorar muchísimo cuando un estudio tiene muy claro que quiere hacer y como lo quiere hacer, porque creo gran parte del éxito de cualquier proyecto, reside en desarrollar una idea y llevarla a cabo hasta el final, con sus cosas buenas y sus cosas malas.

Cuando algo se hace con pasión y con cariño se nota en el resultado final. Es una máxima que siempre he seguido y que me encanta ver reflejado en muchos de los títulos que he podido jugar a la largo de la vida de la isla. Timothy VS the Aliens tiene muchas dosis de cariño encima, se nota y se siente por cada pixel de una ciudad en blanco y negro que esgrime una invasión alienígena, para darle el poco color que tendría una historia noir.

Desde aquí hasta el final, la invasión será la única premisa a la que Timothy se enfrenta y no necesita de una evolución, puesto que todo se construye en base a ello (¿os acordáis lo de tener claras las cosas?). En este aspecto tengo algo de ventaja, ya que se que el mundo de Timothy está creado y pensado cuidadosamente por la mente de Miguel Diaz y se el empeño que le pone para que funcione.

A partir de aquí WildSphere construye una aventura de acción que utiliza de muleta de apoyo las plataformas, para crear un mundo acorde consigo mismo. No soy muy cercano al género noir/gangsters y no tengo las suficientes referencias como para compararlo, más allá de obras como Blacksad o incluso El Padrino, pero creo que han sabido hacer una buena ambientación, o al menos dar lo que se supone que esperas de una historia de gangster en blanco y negro. Además, me parece un buen punto que Timothy no sea un superhéroe, que no tenga grandes habilidades (sin contar el as de corazones) y que se denote que su mayor rasgo es el carisma, suficiente como para mantener a raya a toda la ciudad de mafiosos sin escrúpulos. Es darle una vuelta, con algo de humor que le viene que ni pintado para seguir hilando la ambientación y donde toda vale, hasta que un detective en blanco y negro se enfrente a un puñado de aliens que quieren invadir la tierra. ¿Por qué no?

Balas. Solo necesito balas.

La propuesta funciona, la ambientación cumple y además tenemos una ciudad que recorrer con Timothy, pero… ¿y el combate? Acabar con esta panda de aliens, dependerá únicamente de la pólvora que gastemos con nuestras armas, todas y cada una de ellas bien recreadas con las de la época. Junto el poder del AS de corazones, que nos permite ralentizar el tiempo, acabar con los aliens no será muy complicado en la mayoría de enfrentamientos ya que la dificultad no es muy alta. En este apartado si que ha habido dos cosas que me han rechinado y que pueden creo que pueden ser fáciles de solucionar.

Primero, algún tipo más de enemigo básico que me pusiera las cosas algo más complicadas. Se me viene a la mente algún alien morado que ralentice o alguno amarillo que envenene, por ejemplo. Añadiendo un par de enemigos alternativos a cada enfrentamiento lo hubiese convertido en algo un poco más atractivo. Por último, cambiar de arma jugando con ratón y teclado es algo tedioso ya que instintivamente intentas cambiar de arma con los números o con la rueda del ratón y muchas veces he gastado viales que no quería.

Al final, me ha sido mucho más satisfactorio la experiencia con mando y he acabado cambiándolo para poder disfrutarlo. No son dos puntos negativos que echen por tierra el planteamiento general, ni muchísimo menos, pero son dos detalles que podrían mejorar el juego.

El detalle, ese gran olvidado

Hablando de detalles y, para terminar, quiero recalcar (de nuevo) el mimo y el cariño que el equipo le ha puesto a este juego. El juego tiene decenas de guiños a otros videojuegos, easter eggs e incluso fases que evocan grandes momentos, como la carrera por la ciudad, donde me vino a la cabeza ese infernal nivel de Mafia. Estos detalles dejan ver que, detrás todos esos assets y código, hay jugadores que han creado una obra porque les gustan los videojuegos, algo que se nos olvida muchas veces.

Además, también tiene detalles curiosos que dejan ver el cuidado que han querido tener en ciertas ocasiones, como en la imagen de arriba donde, si ponemos a Timothy en un sitio en el que no le caben ambos pies, el mismo hará equilibrios para mantenerse. Son detalles, chorradas que cualquier otra persona pasaría por alto, pero cuando me las encuentro me imagino al programador diciendo “se que nadie se va a fijar en esto, pero… yo sí, así que lo voy a incluir”.

Timothy VS the Aliens

Siempre me gusta terminar con un párrafo de conclusiones, aunque con Timothy VS The Aliens ya me he despachado a gusto. Es un primer lanzamiento de un equipo pequeño y aún sigo sorprendido por la calidad, tanto de su ambientación como gráficamente, en muchos de los palos que toca. Tiene sus peros, sus pequeños fallos, pero todos son muy fáciles de corregir y creo sin duda que con la segunda entrega de este juego lo harán.

Muchos otros (como la duración, por ejemplo) los atribuyo directamente a la factura de esta entrega a que, si no han podido incluirlo no ha sido por ganas, si no por tiempo… que a fin de cuentas es dinero. Aquí es donde me encantaría ver lo que sería capaz de hacer un estudio como WildSphere con un presupuesto mucho más holgado. Creo que algún día lo veré; cuando ocurra volveré a este texto y de algún modo me alegraré, por ellos y por haberles visto crecer.

Esperamos que Timothy tenga una larga y prospera vida, pero sobre todo que la tengan el equipo de WildSphere.

Ilustración de Sergio Román

Este texto ha sido posible gracias a una copia cedida por WildSphere para PC

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Con un mando entre las manos desde el 92. Crecí con un dragón morado, un erizo azul y un fontanero que no se dedica a la fontanería. De mayor intenté comerme la tarta... pero era mentira. Retarme a un duelo de insultos puede ser una decisión mortal. Y por si fuera poco, dirijo una isla de monos... por lo que de mayor ¡quiero ser un gran pirata!.

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