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2 años de Red Dead Redemption 2

El 26 de Octubre de 2020 Rockstar Games lanzó al mercado la segunda entrega de su franquicia ambientada en los últimos coletazos del salvaje Oeste americano, Red Dead Redemption 2.

Un gran punto de partida (o de llegada)

La segunda parte de Red Dead Redemption (RDR) no es una continuación de la primera, si no que Red Dead Redemption 2 (RDR2) actúa como precuela de la misma. El nivel que dejó su primera parte fue enorme: grandes ventas, críticas espléndidas (95 en Metacritic) y jugadores encandilados con su universo. En una generación marcada por la explosión de los títulos de mundo abierto, RDR consiguió hacerse un hueco entre ellos gracias a su increíble resultado final.

Y ya no solo un hueco, si no destacar entre sagas de gran nombre en su época como Fallout o Elder Scrolls. Además de esto, alzó a la cima a una temática en decadencia en el mundo del videojuego como el Western. Fue capaz de combinar como nadie la exploración, con un gameplay divertido y una historia dinámica y explosiva. Y si hablamos de historia, no podemos no mencionar el final de este juego. Ese jodido final, esa heroicidad, esa valentía… ese magnífico tipo… John Marston.

También debemos ser justos, y si hablamos de puntos de partida hay que hablar de Red Dead Revolver. Esta obra de Rockstar Games (iniciada por Capcom) es el inicio de esta compañía en el género, considerándose a RDR su sucesor espiritual. Aún lejos de ese “boom” de mundo abierto, este título nos ofrecía una jugabilidad de disparos arcade. A pesar de esta gran diferencia de género, ya encontrábamos los tintes de una gran historia; manejando a un personaje que tiene que vengar la muerte de sus padres a manos de un corrupto coronel.

La obsesión por el detalle

Desde mi punto de vista este juego tiene varias características que lo hacen ser una auténtica maravilla, aunque sé que alguna de ellas no han gustado a todos los usuarios. Sin embargo, si que hay una que ha conseguido unir las opiniones de cualquiera que lo haya visto o probado. Me refiero evidentemente a la calidad gráfica del mundo que nos presenta. Da igual que estés en la calle de un pueblo o en el interior de una casa; atravesando un bosque a caballo o un secarral en carreta, el nivel de detalle es altísimo.

Consigue hacer un retrato fiel de ese tan reconocido Wild West en cada ubicación que encuentres. La vestimenta de la gente, los utensilios que puedes encontrar en las tiendas, todo… todo está perfectamente ambientado. Y no tiene zonas flojas, vas a encontrar todo perfecto en cada habitación de cada casa de cada jodido pueblo que encuentres. Da igual que vayas a cualquier casucha pérdida en cualquier recóndito lugar de su enorme mundo, que vas a encontrar todo perfecto y en consonancia con la situación.

Esto me recuerda a una anécdota que me contó nuestro compañero Santiago mientras haciamos el especial radiofónico sobre The Last of Us II, y hablábamos a cerca de los juegos tops en gráficos de la generación (os dejo por aquí debajo el enlace a nuestro podcast Radio Cocotero). Contaba que un día iba a caballo por un camino en Red Dead Redemption 2 (RDR2), cuando se encontró a un borracho vestido de mujer tirado en el suelo. Sacó los prismáticos y observando semajante percal, se dió cuenta que los botones de la camisa del tío tenían texturas. Los que conozcáis el mundo de RDR2, la cantidad de NPCs randoms que existen en él apreciaréis el trabajo que conlleva dicha atención al detalle. Me duele compararlo, pero ahí hemos tenido el ejemplo totalmente contrario en un juego de este año como Final Fantasy VII Remake.

Radio Cocotero en Ivoox: https://www.ivoox.com/podcast-radio-cocotero_sq_f1863832_1.html

Una oda a la libertad

A mi donde realmente me ha maravillado esta calidad es en los espacios naturales. Son totalmente creíbles y preciosos. Si sois de los que disfrutáis de un buen paisaje vais a sufrir orgasmos visuales en cada zona nueva que visitéis; salvo la zona de pantanos, está bien hecha pero es bien fea, no nos vamos a engañar. Curiosamente, también es la zona donde se encuentra la ciudad más alejada del concepto de salvaje oeste que transmiten el resto de localizaciones de RDR2. ¿Señal de que el mundo ha ido a peor? Puede. La sociedad no tengo ni idea, pero en cuanto a espacios naturales hemos perdido muchísimo.

Todas estas praderas, montañas y bosques están llenos a su vez de vida animal y vegetal. No os imagináis la cantidad de bichejos y plantas que puedes llegar a ver; y cazar y coleccionar, eres un forajido buscado por la ley que tiene que subsistir, no te andas con moralidades en este sentido. Esto es algo que suma, y para los que buscan sacarle todo el partido del mundo al juego les va a dar muchas más horas de diversión. Que es algo que quizás otros mundo abierto no se echa de menos (Ghost of Tsushima); pero que en este sienta genial, y aumenta la riqueza visual y conceptual a la que es sometido el jugador.

Y al final, esa sensación de libertad es uno de los objetivos de los juegos de mundo abierto. Y vaya que tengo que dar las gracias por esa libertad que tan bien transmite esta joya. Como ya he comentado alguna vez, RDR2 ha sido uno de mis juegos salvadores durante el confinamiento. Fueron meses duros para todos, buscando distracciones para hacer el día a día más llevadero. En mi caso uno de los alivios diarios que tenía, era pasear a caballo por los inmensos escenarios vacíos existentes en su mundo. Os puedo prometer que en parte funcionaba, y me quitaba de la cabeza la situación en la que estábamos y el encierro en el que me encontraba.

Cabalgar hacia la destrucción

La trama de RDR2 gira en torno a los últimos momentos de La Banda de Dutch, a su lucha por sobrevivir y a su descomposición en pedazos. Narra la historia de un grupo de hombres y mujeres desesperados por un mundo que cambia y que rechaza su forma de vida. Nos muestran un viaje que no es un viaje, es una huida. Son personas que se han rendido, que buscan un golpe de suerte que les permita encontrar un lugar donde poder descansar hasta el fin de sus días; y sentarse a observar como su mundo es destruido y sustituido por la siguiente era, un nuevo tiempo donde no son bien recibidos.

Tiene muerte, traición y crueldad. Y lágrimas. Pero no sólo circula en torno a una trama triste, también nos proporcionó buenos momentos. De personas que buscaban ser felices, que tenían sueños, que querían vivir. Que hacían del engaño un arte, y de la delincuencia un acto cortés. Y tiene una manera eficaz de hacer que los conozcas, misiones secundarias o eventos temporales. Ve a pescar con alguien para saber más de él, haz una misión con alguien para descubrir sus inquietudes. Incluso date una vuelta por el campamento y siéntate al fuego o apila leña, que conocerás más de los que te rodean.

Quizás este punto ha sido de los más criticados en la comunidad, la manera de contar su historia. Tiene una muy buena historia, trata temas realmente atrayentes y sus personajes están muy bien desarrollados. Pero la manera de contarla, la forma de meterte dentro de ella, hacen que tenga un ritmo lento y que exista gente que lo haya etiquetado de aburrido. Yo no comparto en nada este último calificativo, aunque si entiendo la razón de los que lo piensan. Sin embargo también es necesario este ritmo para conocer a todos los personajes; ya que aunque manejamos a Arthur Morgan, él no es el centro del juego, lo es La Banda de Dutch.

La redención de Arthur Morgan

Durante las primeras horas de juego nos damos cuenta de que nuestro protagonista es uno de los lugartenientes de Dutch, un tipo duro y decidido. Un hombre de acción y disparos; rudo, fuerte y valiente. Un tipo que deja los planes para otros; aunque demuestra que es capaz de pensar por si mismo y si se ocupa de otras tareas es por su destreza en estas. También nos daremos cuenta como no solo es un hombre de confianza para Dutch. Si no que el resto de la banda tiene en alta consideración sus habilidades, y no dudarán a la hora de pedirle ayuda para cualquier tarea.

Será en estas misiones donde descubriremos la otra cara de la moneda, como ven a Arthur las personas que se topan con él. Aquí seremos testigo de un Arthur agresivo e intimidante, un matón en definitiva. Alguien que transmite miedo y que no le importa quien esté delante, ni en que condiciones se encuentre. Estos serán los momentos más amargos del juego, donde arrugaremos el hocico con alguna de las acciones que tendremos que realizar (sobre todo en las misiones para cumplir el trabajo del usurero de Strauss). Sin embargo, según avanza la trama del juego veremos más allá del exterior de Arthur, profundizando en sus sentimientos para llegar a su liberación final.

Arthur no es un mal hombre. Es un tipo atrapado por sus circunstancias, preso del momento en el que nació y del lugar donde le puso la vida. No le gusta matar, ni amenazar, ni pegar palizas. Es pragmático y sabe que tiene que hacerlo para sobrevivir, y por consiguiente lo hace. Pero es una persona de honor, un hombre que no cree en la crueldad, leal a su familia y a sus convicciones. Y es cuando Dutch empieza a separarse del honor y la lealtad; el momento en el que Arthur se revela, busca su camino y consigue encontrar su redención y llegar a ser <<a good man>>. Jamás lo olvides Arthur Morgan, tú eres un buena persona.

La herencia de Red Dead Redemption 2

Red Dead Redemption 2 ha dejado el listón muy alto en el apartado artístico, y no solo a nivel gráfico. Ya que todas estas vivencias que hemos comentado hasta ahora, están acompañadas de una muy buena banda sonora a cargo del compositor Woody Jackson. Distintos tipos de temas, tantos como para las distintas situaciones que se dan. Algunos muy buenos, mi favorito es “That’s the way is it“, a la altura de “Deadman’s gun” de la primera entrega. Dos temas tristes, con gran carga emocional por lo que conocemos de ambos juegos.

Ya dijimos que no todo son penurias en este juego. A los personajes les da tiempo a vivir incluso la mejor borrachera que han visto estos ojos en un videojuego. Me hizo reir muchísimo este momento entre Arthur y Lenny. Y tiene esos momentos típicos de una buena cogorza, como exaltación de la amistad, una meada interminable o un arrítmico baile. Y al igual que podemos disfrutar de un momento tan pueril como este, se tratan otros temas tan importantes como la esclavitud, el auge de los derechos de la mujer o la destrucción de la población indígena.

También nos deja la puerta abierta a una posible tercera entrega. Por dos motivos, el primero es que ha creado unos personajes que aún no están desgastados; y que pueden resistir una tercera entrega del tipo “Red Dead Redemption 3: Los inicios de la banda de Dutch van der Linde“. El segundo es que han dado brillo a la temática Western, aprovechando la riqueza paisajística y natural de los Estados Unidos.

Y finalmente nos deja a Arthur, un personaje a la altura de John. Salvo la noche de su borrachera con Lenny, no he llegado a identificarme con él durante ningún otro momento. Sin embargo es un tipo que me ha calado muchísimo. No solo con su final, sino con su evolución. Recuerdo como entristecía con su mirada de resignación por los actos de Dutch o con su voz desencajada cuando hablaba sobre querer ser una buena persona. Y sus risas, más de una vez escribí tweets sobre lo que me alegrababa ver feliz a Arthur, o simplemente verlo reir.

Red Dead Redemption 2, el título que más me ha gustado en esta ya casi terminada generación, si aún no lo probastéis espero le déis una oportunidad. Disfrutad de los videojuegos y no olvidéis intentar cada día ser <<a good man or a good woman>>.

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